Todo tiene un precio, pero cuál es el mejor?
Cómo es posible incrementar las ganancias y resistir a la presión de la competencia?. Muchas empresas piensan que la alternativa es el incremento de la productividad y la reducción de los gastos. Con una optimización en el establecimiento de los precios, es posible aproximarse a una maximización de los beneficios.
Un buen análisis de los precios, puede establecer la Función Precio-Ventas para diferentes segmentos de clientes y a la vez ser aplicado para el desarrollo de nuevos productos.
¿No obstante la pregunta es, con qué método se puede descubrir, cuánto está dispuesto a pagar el consumidor? Las elevaciones de precio directas conducen raramente a resultados convincentes.
Con el Choice Based Conjoint Analyse (CBC) es posible recibir información sobre las diferente propiedades del producto y también resultados con relación al desarrollo de los productos. El método originalmente procede de la psicología. Por ejemplo se pueden simular variantes de diseño de un coche antes de su introducción en el mercado y comprobar la acogida en el grupo destinatario.
La ventaja está sobre todo en las posibilidades de empleo de una herramienta de simulación. Las empresas pueden realizar sus propias valoraciones individualizadas. El conocer el comportamiento del cliente es importante: Un ejemplo: ¿Cómo reaccionan los clientes de una empresa telefónica a una modificación a la tarifa fija o es más importante el precio por minuto? ¿Como reaccionan los clientes si elevo los minutos libres mensuales? Con la herramienta de simulación se puede representar también el ámbito de competencia y cada modificación del precio o del producto se puede comprobar en el extremo frontal de una modificación verdadera. Así se reducen entonces el riesgo de desaciertos.